A partir del 18 de febrero de 2027, toda batería de vehículo eléctrico, batería de medio de transporte ligero (MTL) y batería industrial con una capacidad superior a 2 kWh introducida en el mercado de la UE deberá contar con un pasaporte de baterías, conforme al artículo 77 del Reglamento (UE) 2023/1542. La lista de información que debe contener ese pasaporte figura en el anexo XIII del Reglamento.
Esta guía recorre el anexo XIII categoría por categoría, para que sepa qué datos necesitará, de dónde tendrán que proceder y, igual de importante, quién podrá verlos. Si prefiere conocer antes el contexto normativo general, empiece por nuestra visión general de los requisitos del pasaporte de baterías en el marco del ESPR y vuelva después.
Cómo se organiza el anexo XIII
El anexo XIII no es una lista única y plana. El Reglamento divide el contenido del pasaporte en partes con distintos niveles de acceso: parte de la información es pública para cualquiera que escanee el código QR, mientras que otra queda restringida a personas con un interés legítimo (como reparadores, operadores de segunda vida y recicladores) o a las autoridades de vigilancia del mercado, los organismos notificados y la Comisión Europea.
El Reglamento establece las categorías y la lógica de acceso; los actos de ejecución especificarán el formato técnico exacto, el modelo de datos y la definición de cada campo. Por tanto, conviene planificar ya en torno a las categorías siguientes y contar con que los esquemas precisos los fijarán las especificaciones técnicas de la Comisión, en lugar de intentar adivinarlos hoy.
Información general sobre la batería y el fabricante
La base del pasaporte son los datos de identificación. El anexo XIII exige información general sobre la batería y el agente económico responsable, en particular:
- La identidad del fabricante y sus datos de contacto;
- La categoría de batería (vehículo eléctrico, MTL o industrial), el modelo e identificadores como el número de lote o de serie;
- La fecha y el lugar de fabricación;
- Características físicas y eléctricas básicas, como el peso, la capacidad y la composición química;
- Un identificador único que vincula la batería física con su pasaporte.
Se accede al pasaporte mediante un soporte de datos en forma de código QR colocado en la batería, y el registro asociado debe seguir accesible durante toda la vida útil de la batería. Este requisito de permanencia importa más de lo que parece: su solución de alojamiento tiene que sobrevivir a líneas de producto, cambios de marca y, posiblemente, a su proveedor de software.
Datos de conformidad y certificación
El pasaporte también recoge el historial documental de la batería. Prevea incluir información relativa a la conformidad, como la declaración UE de conformidad, referencias a informes y resultados de ensayos que demuestren el cumplimiento de los requisitos del Reglamento, y las etiquetas y marcas de certificación pertinentes. Cuando un organismo notificado haya participado en la evaluación de la conformidad, esa participación forma parte del expediente de conformidad.
En la práctica, es la categoría más sencilla para la mayoría de los fabricantes, porque esos documentos ya existen a efectos de conformidad de tipo CE. El trabajo no consiste en crearlos, sino en estructurarlos para que el pasaporte pueda remitir a ellos de forma fiable durante años.
Huella de carbono
La huella de carbono es uno de los datos más exigentes del pasaporte y sigue su propio calendario, que se adelanta al del pasaporte. Las fechas previstas en el Reglamento para la declaración de la huella de carbono eran el 18 de febrero de 2025 para las baterías de vehículos eléctricos y el 18 de febrero de 2026 para las baterías industriales recargables, pero cada una solo se aplica 12 meses después de que la Comisión adopte el acto delegado sobre el método de cálculo y, a septiembre de 2026, ese acto sigue pendiente, por lo que ambas fechas quedan aplazadas. Más adelante se aplicarán umbrales máximos de huella de carbono: el acto delegado que los fija para las baterías de vehículos eléctricos debe adoptarse a más tardar el 18 de agosto de 2026, y los umbrales se aplican a partir del 18 de febrero de 2028 o 18 meses después de dicho acto, si esta fecha es posterior.
Para el pasaporte, esto significa que la huella de carbono declarada, calculada con la metodología del Reglamento, pasa a formar parte del registro permanente de la batería. Si aún no ha realizado un análisis del ciclo de vida de sus modelos de baterías, es el frente que debe abrir primero, porque depende de datos de proveedores que usted no controla.
Diligencia debida en la cadena de suministro
El anexo XIII vincula el pasaporte con el capítulo del Reglamento dedicado a la diligencia debida. Las baterías dependen de materias primas con riesgos de abastecimiento bien documentados, y el Reglamento exige una diligencia debida acorde con la Guía de Diligencia Debida de la OCDE para cuatro materias: cobalto, grafito natural, litio y níquel.
El pasaporte refleja los resultados de ese trabajo, en forma de información sobre diligencia debida relativa al abastecimiento de esas materias primas. Para los fabricantes, la consecuencia práctica es que una política de diligencia debida no puede quedarse en un documento archivado: tiene que generar resultados comunicables que alimenten el pasaporte.
Materiales y composición
El pasaporte debe describir de qué está hecha la batería, en particular:
- Los materiales y la composición de la batería, con especial atención a las materias primas fundamentales;
- Información sobre las sustancias peligrosas que contiene la batería;
- Información sobre el contenido reciclado de los materiales clave.
El contenido reciclado también tiene su propia trayectoria: a partir del 18 de agosto de 2031 se aplican porcentajes mínimos de 16 % de cobalto, 85 % de plomo, 6 % de litio y 6 % de níquel, que aumentan en 2036 hasta el 26 % de cobalto, 12 % de litio y 15 % de níquel. El pasaporte es el vehículo natural para demostrar esos porcentajes, por lo que la documentación de cadena de custodia de sus proveedores de materiales debe figurar ya en su lista de recogida de datos, no en 2030.
Circularidad y eficiencia en el uso de los recursos
Esta es la categoría que hace útil el pasaporte más allá de las autoridades. El anexo XIII exige información que favorezca el uso circular de la batería, en particular:
- Información sobre el desmontaje, para que reparadores, remanufacturadores y recicladores puedan desmontar la batería de forma segura y eficiente;
- Información sobre la disponibilidad de piezas de recambio;
- Información sobre el final de la vida útil y la recogida pertinente para el reciclado.
El Reglamento refuerza estas exigencias con objetivos de reciclado: los recicladores deben alcanzar una eficiencia de reciclado del 65 % del peso medio de las baterías de litio a finales de 2025, que sube al 70 % a finales de 2030, y el 80 % del litio deberá valorizarse como material a finales de 2031. Unos buenos datos de desmontaje en el pasaporte contribuyen a que esas cifras sean alcanzables en la práctica.
Rendimiento y durabilidad
Por último, el pasaporte contiene datos de rendimiento: parámetros como la capacidad nominal y la vida útil prevista, además de los datos sobre el estado de salud previstos en el punto 4 del anexo XIII. A diferencia de los campos de identificación estáticos, el estado de salud es dinámico: refleja el envejecimiento de la batería, lo que da valor al pasaporte para decisiones de segunda vida, reventa y evaluación de garantías. Por eso, su plataforma de pasaportes necesita poder actualizar los registros después de que la batería salga de fábrica, no solo publicarlos una vez.
Datos públicos frente a datos restringidos
No todo lo anterior es visible para todos. El Reglamento distingue deliberadamente entre:
- Información pública: información general sobre la batería y datos principales de sostenibilidad, accesibles para cualquiera que escanee el código QR;
- Acceso por interés legítimo: datos técnicos, de desmontaje y de estado de salud más detallados para agentes como reparadores, operadores de segunda vida, recicladores y compradores de baterías usadas;
- Acceso de las autoridades: información de conformidad reservada a las autoridades de vigilancia del mercado, los organismos notificados y la Comisión.
La asignación exacta de cada campo a cada nivel se rige por el anexo XIII y los actos de ejecución, así que trate esa asignación como una tarea de diseño de su pasaporte y no como algo secundario. Una plataforma que lo publica todo, o que lo oculta todo tras un inicio de sesión, se equivoca en ambos sentidos.
Cómo preparar sus datos
El patrón es el mismo en todas las categorías: lo difícil no es la página web, sino reunir datos verificados de ingeniería, compras, sostenibilidad y proveedores en un único registro actualizado. Nuestra guía sobre los cambios del Reglamento de baterías en 2027 sitúa el plazo en contexto; lo sensato es empezar con un análisis de brechas de sus datos frente a las categorías anteriores. Nuestro verificador gratuito de brechas del anexo XIII enumera los 37 datos con sus referencias y puntúa lo que ya tiene.
MyProductPassport le ofrece una plantilla estructurada de pasaporte de baterías que cubre estas categorías, alojada tras un código QR en una página diseñada para seguir accesible a largo plazo, con un plan gratuito para empezar.
Preguntas frecuentes
¿Qué baterías necesitan un pasaporte de baterías?
A partir del 18 de febrero de 2027: las baterías de vehículos eléctricos, las baterías de medios de transporte ligeros (MTL) y las baterías industriales con una capacidad superior a 2 kWh introducidas en el mercado de la UE. Las baterías portátiles de consumo no requieren pasaporte.
¿Son públicos todos los datos del pasaporte de baterías?
No. El anexo XIII divide los datos en niveles: parte de la información es pública a través del código QR, otra está restringida a personas con un interés legítimo, como reparadores y recicladores, y otra se reserva a las autoridades de vigilancia del mercado, los organismos notificados y la Comisión.
¿Cambian los datos del pasaporte después de vender la batería?
Sí. Los datos de rendimiento y durabilidad, incluido el estado de salud previsto en el punto 4 del anexo XIII, reflejan el envejecimiento de la batería, por lo que el pasaporte debe poder actualizarse durante la vida de la batería y seguir accesible durante toda su vida útil.
Nota sobre las fuentes: las categorías anteriores siguen el anexo XIII del Reglamento (UE) 2023/1542; el modelo de datos detallado y los formatos se especificarán en los actos de ejecución de la Comisión, y conviene consultar el texto consolidado en EUR-Lex antes de citar literalmente cualquier disposición. Este artículo es una orientación general, no asesoramiento jurídico.
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